Debates Desarrollo Urbano

Incendios Territoriales Centro Sur

Joan Saavedra/Presidente Comisión de Desarrollo Urbano

Estamos presenciando el denominado “mayor incendio conocido por la humanidad”, de acuerdo al representante del SuperTanker que hoy opera, con dificultades, en la contención de los distintos focos de incendio. Con esta lectura, y lo lamentable que sea nuestro País quien nuevamente acoge este tipo de records, no olvidemos que somos reconocidos por haber marcado 9.0 grados Richter, el terremoto más grande en la historia.

El pasado 14 de abril en 2014, en Valparaíso se produjo el primer incendio urbano de proporciones. Más de mil hectáreas consumidas y tres mil viviendas afectadas, se conocieron variados estudios referidos a la vulnerabilidad de la Ciudad debido a la fragilidad ambiental y, de manera específica, la interface forestal urbana presente. Nuevamente a principios de este año, el Incendio de Puertas Negras reveló reiteradamente que el factor clave es la presencia de monocultivos de eucaliptus y pinos en un radio menor a un kilómetro de zonas urbanas. Lo más grave, es el estado de abandono de estos predios, ya que la renta del suelo forestal se ve tentada a cambiar de uso por su cercanía a otras actividades económicas, propias de las ciudades y áreas metropolitanas.

En el caso de los Incendios forestales, su diferencia al anterior radica que se enmarcan en sectores lejanos de asentamientos humanos y caracterizados por quemas agrícolas que se descontrolaron. Las superficies afectadas son de las más variadas, donde el factor en común es no incidir mayormente en la vida urbana. Sin embargo, la cantidad de estos eventos es bastante preocupante. A nivel nacional, durante el período 2015-2016 se registraron 168 mil hectáreas consumidas en 2.400 incendios, unas 70 hectáreas por evento de acuerdo a los registros públicos de CONAF.

Todo lo anterior no es suficiente para comprender la tipología nueva de siniestro que estamos presenciando. El hecho que se esté registrando a la fecha 270 mil hectáreas incineradas en tan solo una semana, la localidad de Santa Olga arrasada completamente, cientos de viviendas siniestradas, más de 100 focos distribuidos en 6 regiones, pérdidas económicas que bordean los 300 millones de dólares. Sin embargo no contamos con una manera de categorizar este tipo de fenomeno, es decir, de acuerdo a los focos de incendios, en torno a una región administrativamente determinada, nos sitúa en un escenario nuevo que evidencia la nueva escala a discutir; los incendios territoriales.

Se caracterizan generalmente por abarcar territorios expuestos al cambio climático, con estaciones de sequía prolongados y una alta presencia de monocultivos forestales. A su vez, dentro de las condiciones propicias de estos territorios para la propagación de evento a esta escala, comparten condiciones meteorológicas como altas temperaturas, baja humedad y vientos por sobre 30 nudos. Los incendios territoriales están compuestos al mismo tiempo por Incendios forestales e Incendios urbanos, es decir, una alta dispersión de las áreas en afectación, sin relación espacial por encontrarse distanciadas incluso por centenares de kilómetros, pero que en paralelo son activos como forestales, interfaces forestal urbano, y propiamente urbanos.

La magnitud de este tipo de incendio es tal, que se requiere incorporar la mirada territorial, a diferencia de la regional, que permita circunscribir adecuadamente por caracterisicas de sistemas naturales, geográficos y de localidades,  nos permite referirnos a varios Incendios de tipo territoriales y por tanto evaluar la anticipación y respuesta.

Hoy los esfuerzos están centrados en contener la emergencia, esclarecer responsabilidades en el origen de los focos,  la reconstrucción de viviendas y las más compleja, la medio ambiental.

Agregar un comentario